Housemarque podría cambiar un poco el ritmo con su próximo proyecto. El estudio finlandés, conocido por Returnal y más recientemente por Saros, ha dejado caer que su siguiente juego para PS5 no tiene por qué ser necesariamente una producción tan grande como su último lanzamiento.
El estudio fue fundado en 1993 y durante décadas trabajó muy cerca de PlayStation como socio externo, con una relación que viene desde la época de PS3. Sin embargo, no pasó a formar parte oficialmente de PlayStation Studios hasta 2021, después del lanzamiento de Returnal.
Ahora, Housemarque asegura que ya se siente plenamente como un estudio first-party de PlayStation tras haber lanzado su primer juego desde la adquisición. Y lo cierto es que el equipo ha crecido bastante bajo el paraguas de Sony: según The Game Business, actualmente cuenta con unos 120 empleados.
Aun así, sigue siendo un equipo relativamente pequeño para los estándares actuales del desarrollo AAA. De hecho, para sacar adelante Saros necesitó el apoyo de Nixxes. Pero el crecimiento es evidente: el estudio tiene ahora el triple de personal que hace una década, cuando lanzó Nex Machina en PS4.
La gran pregunta es si su próximo juego será otra producción enorme como Saros. Y, según el cofundador Ilari Kuittinen, no tiene por qué.
Vamos, que no hay nada cerrado todavía, pero la puerta está abierta a algo más pequeño. Y viniendo de Housemarque, eso hace pensar rápidamente en sus raíces más arcade, con juegos como Super Stardust HD o Resogun.
En una época en la que PlayStation suele apostar por producciones cada vez más grandes, un proyecto más compacto de Housemarque podría ser bastante interesante. No todo tiene que ser gigantesco para tener personalidad, y si hay un estudio que sabe hacer juegos intensos, directos y con muchísimo flow, es precisamente este.
Eso sí, el contexto de la industria tampoco se puede ignorar. Con tantos despidos y recortes en el sector, es normal que muchos fans estén pendientes del futuro de sus estudios favoritos. Además, según la información original, Saros no estaría vendiendo grandes números en estos momentos.
Pero Housemarque, al menos públicamente, parece mantener la calma y tener clara su identidad.
Y honestamente, tiene sentido. Housemarque no necesita copiar a nadie: cuando hace lo que mejor sabe hacer, suele salir algo muy especial.
El estudio fue fundado en 1993 y durante décadas trabajó muy cerca de PlayStation como socio externo, con una relación que viene desde la época de PS3. Sin embargo, no pasó a formar parte oficialmente de PlayStation Studios hasta 2021, después del lanzamiento de Returnal.
Ahora, Housemarque asegura que ya se siente plenamente como un estudio first-party de PlayStation tras haber lanzado su primer juego desde la adquisición. Y lo cierto es que el equipo ha crecido bastante bajo el paraguas de Sony: según The Game Business, actualmente cuenta con unos 120 empleados.
Aun así, sigue siendo un equipo relativamente pequeño para los estándares actuales del desarrollo AAA. De hecho, para sacar adelante Saros necesitó el apoyo de Nixxes. Pero el crecimiento es evidente: el estudio tiene ahora el triple de personal que hace una década, cuando lanzó Nex Machina en PS4.
La gran pregunta es si su próximo juego será otra producción enorme como Saros. Y, según el cofundador Ilari Kuittinen, no tiene por qué.
“Ahora mismo estamos hablando sobre cómo continuar con Saros y debatiéndolo con la comunidad. Pero luego, por supuesto, ¿qué deberíamos hacer en el futuro? Hay oportunidades interesantes que nos gustaría explorar y que quizá no estén a la escala de Saros. Hay muchas cosas que queremos probar, y veremos si es posible o no”,explicó Kuittinen.
Vamos, que no hay nada cerrado todavía, pero la puerta está abierta a algo más pequeño. Y viniendo de Housemarque, eso hace pensar rápidamente en sus raíces más arcade, con juegos como Super Stardust HD o Resogun.
En una época en la que PlayStation suele apostar por producciones cada vez más grandes, un proyecto más compacto de Housemarque podría ser bastante interesante. No todo tiene que ser gigantesco para tener personalidad, y si hay un estudio que sabe hacer juegos intensos, directos y con muchísimo flow, es precisamente este.
Eso sí, el contexto de la industria tampoco se puede ignorar. Con tantos despidos y recortes en el sector, es normal que muchos fans estén pendientes del futuro de sus estudios favoritos. Además, según la información original, Saros no estaría vendiendo grandes números en estos momentos.
Pero Housemarque, al menos públicamente, parece mantener la calma y tener clara su identidad.
“Seguiremos manteniendo nuestro núcleo y educando al mercado en que estos son los juegos más guays que puedes jugar”,dijo Kuittinen.
Y honestamente, tiene sentido. Housemarque no necesita copiar a nadie: cuando hace lo que mejor sabe hacer, suele salir algo muy especial.
